El sistema consiste en recircular el líquido desde la caja de sellado hasta un intercambiador de calor a través del anillo de bombeo acoplado al sello mecánico.
El intercambiador de calor solo enfría el fluido en el que opera el sello y este refrigerante no ingresa al proceso. Dando como resultado una alta eficiencia energética.
Se recomienda instalar un Vent, en un punto alto al intercambiador de calor, y la holgura entre el eje y el bushing con garganta reducida, para evitar el reflujo del líquido caliente al frío.