Consiste en presurizar la cámara intermedia del sello mecánico doble con una presión de 1,5 a 2,0 Kgf/cm² superior a la presión de la cajá de sellado.
El líquido de barrera circula mediante una bomba externa o un sistema de presión.
El sistema puede ser aplicado en una o más bombas, siempre y cuando no tenga control constante de presión, temperatura y filtros.