Consiste en inyectar líquido limpio (fuente externa) en la caja de sellado. La presión de inyección debe ser al menos 1,5 Kgf/cm² superior a la de la caja de sellado.
Normalmente se usa en servicios que contienen sólidos o contaminantes, donde un flush externo adecuado de fluido limpio o enfriado mejora el entorno del sello.
El líquido de inyección debe ser compatible con lo que se está bombeando, ya que circulará en el proceso.